Hacer couchsurfing: Una forma de viajar sin pagar hospedaje

couchsurfing¿Qué pensarías si te dijeran que es posible viajar por el mundo sin necesidad de pagar hotel y que millones de personas en el mundo ya lo hacen?

¿Estarías dispuesto a recibir en tu casa a viajeros de todas las nacionalidades y costumbres, cuyo único contacto con ellos ha sido un par de mensajes a través de una página de internet?

Esas preguntas y otras tantas le rondaron por la cabeza al cucuteño Andrés Llanos, cuando en 2010 una pareja de franceses que arribaban a la ciudad le comentaron sobre la página web ‘Couchsurfing, el sofá del viajero’.

‘Couchsurfing’ es una red entrelazada de viajeros de diferentes edades, profesiones y nacionalidades, que se inscriben en la red para viajar por el mundo con poco presupuesto, con la tranquilidad de que alguien los recibirá en casa, y podrán aprender y compartir idiomas y culturas.

Llanos, en ese entonces recién graduado de comunicación social, no dudó en inscribirse en la página. Tres semanas después le llegó una petición de posada de un argentino y su novia australiana.

“Vivía con mi mamá y a ella no le agradó mucho la idea de tener a extraños en casa, pero en los cinco días que estuvo Agustín Mature con nosotros quedó convencida de que el ‘Couchsurfing’ no era tan malo”, dice Llanos.

Incluso, cuando su hijo se fue a viajar por Suramérica con esta modalidad, ella recibía en su hogar a los viajeros que pasaban por la ciudad fronteriza.

¿Cómo funciona? Para ser parte de la red se debe ser mayor de edad, y crear un perfil real donde se pueda constatar la identidad de quien recibe al viajero. Cada viaje y recibimiento de cada usuario de ‘Couchsurfing’ equivalen a un comentario positivo, neutral o negativo en su perfil, por parte de huéspedes y anfitriones.

El número de comentarios positivos o negativos sobre cada usuario le servirán de tarjeta de presentación para recibir a un viajero o pedir posada a otro. En Colombia hay alrededor de 50 mil perfiles y en el mundo, unos 6 millones.

Cuando un viajero tiene fijo su próximo destino simplemente escribe en la página el país a donde desea llegar. De inmediato le aparece la lista de usuarios activos en ese país.

Haciendo uso de filtros en la página, el usuario puede seleccionar a los anfitriones por su sexo, edad, idioma, hábitos y preferencias: fumador o no fumador, amante de las mascotas, número máximo de inquilinos, entre otros.

Tras enviar la solicitud el anfitrión está en el derecho de decidir si le abre las puertas de su casa o no al viajero, valiéndose de los comentarios que tenga en su perfil.

Llanos dijo que en el último año los usuarios de ‘Couchsurfing’ en Norte de Santander, unos 37 con perfiles activos, han recibido a 80 extranjeros de 43 países. Por su casa han pasado rusos, eslovacos, argentinos, ingleses, paraguayos, españoles, mexicanos, entre otros. Ha tenido 53 intercambios.

Hasta la casa de Llanos y su esposa han llegado Thea Jazzu Zurita y Lucas Warmington, una mexicana y un argentino que recorren el mundo en bicicleta; los argentinos Facundo Moncho y Cristian Sánchez que viajan en su ‘Moncho móvil’, un bondy Mercedes Benz, modelo 1974; y el francés Julien Landais y la chilena Natalia Miranda, que recorren América a dedo.

Otro cucuteño que le apostó al ‘Couchsurfing’ fue Camilo Guerrero. El estudiante de sicología ha recibido en su casa alrededor de 14 mochileros. “Es una forma atractiva de conocer otras culturas sin salir de casa”.

Aunque ha recibido alemanes, canadienses, rusos, argentinos y mexicanos en su casa, aún no ha viajado por este método. Tiene pensado emprender un viaje por el continente americano el próximo año visitando a sus compañeros de red.

Aunque Cúcuta no ofrece un atractivo turístico a los extranjeros, es un paso casi que obligatorio para aquellos que de Colombia van a Venezuela o viceversa.

“Cuando uno recibe a un huésped debe darle un ‘kit’ de bienvenida que incluye una copia de las llaves de la casa, opcional; un mapa de la ciudad, y un celular con cobertura nacional”, explicó Llanos.

El comunicador social recibe a sus huéspedes con el mismo respeto y cariño con el que lo han recibido a él en 10 países de Suramérica y en más de 30 departamentos, estados y provincias, gracias a esta comunidad.

Su último viaje recorriendo Colombia duró 2 meses, lo hizo en moto y solo gastó $300.000 de su bolsillo. El millón 500 mil pesos restante lo consiguió vendiendo fotografías de paisajes de sus viajes.

Fuente: El País Colombia

Web de CS: http://www.couchsurfing.org/

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