|
Buenos días queridos
lectores, estoy aquí escribiéndoles porque quiero
contarles acerca de una experiencia de casi mes y medio
que viví en estas vacaciones! Lo más importante es que
irán aprendiendo de mis errores, los cuales nunca
faltaron, espero que de la forma que ustedes quieran
viajen con migo leyendo este relato.

Mi viaje comenzó por Tucumán, la provincia en donde
vivo, el pasaje hasta la Quiaca (Jujuy, límite con
Bolivia) a la fecha del 8 de febrero me salió $180
(argentinos), lamentablemente mi colectivo llego a la
terminal 2 horas tarde, teniendo que salir a las 23,
terminamos saliendo a las 1am del 9 de feb. Lo bueno de
todo esto es que en este tiempo en el cual no llegaba el
colectivo me hice amigo de una simpática Mexicana que
venia viajando ligera de equipaje ya que le habían
robado su mochila ahí mismo, en Tucumán (que vergüenza).
Una vez en la entrada de la Quiaca, los municipales,
cortando la ruta, nos demoraron la entrada 3 horas
mas... Empezamos mal el viaje...


Cuando por fin llegamos a la Quiaca cruzamos a Bolivia
por Villazon, allí proliferan las ferias y la tecnología
barata, pero hay que tener cuidado con lo que se compra,
por ejemplo yo me compre un pendrive de 128GB a 100
pesos mas o menos, en el cual no me entra ni una
canción. Si... soy un pelotudaso.



Lo que mas nos llamaba la atención era el constante olor
a fritura, a comidas y la gente comiendo platos de
guisos a las 9am... vendían unos jugos en bolsa, que te
los tomabas con sorbete. Pero el nulo pintoresco del
lugar y la constante sensación de inseguridad hicieron
que salgamos huyendo de Villazón. Nos tomamos el primer
colectivo a Potosí, GRAN ERROR!, pudiendo habernos
tomado el tren decidimos usar el colectivo que por B$25
(pesos bolivianos), siendo que B$1.62 es igual a A$1
(argentinos).
El colectivo tenia un recorrido espantoso y eso que no
vimos mucho porque era de noche, pero iba ladeando una
montaña, por una ruta destruida, a grandes velocidades
(porque los bolivianos están medio locos, manejan a todo
lo que da) y pasando por curvas en donde el frente del
colectivo quedaba arriba del precipicio y las ruedas
apenas pasaban por la ruta, y en un momento pasa por un
túnel, de un carril, en donde apenitas pasaba el bondi y
por centímetros no chocaba cada parte del colectivo
tanto sea con el techo del túnel como con las paredes,
gracias a Dios todo misericordioso no apareció nadie de
frente porque tendríamos que haber hecho ese increíble
recorrido en marcha atrás para que el otro pase. Pero
si, forma parte del viaje la aventura! y es la mejor
parte.
Arribamos a Potosí a las 4am del 10 de Febrero después
de 9 horas de viaje, y conseguimos, a las apuradas, un
alojamiento por B$20 en un lugar horrible el cual no
recuerdo el nombre.


Al día siguiente, junto a Paty (mi amiga mexicana), nos
fuimos a encontrar a una señora, de raíces aborígenes,
la cual vivía en Potosí; Paty la ayudaba con un proyecto
que tenia esta señora, haciendo los contactos con EEUU
para conseguir maquinas, de levantar una hilandería allí
en Potosí.
Un amor de familia, quienes nos recibieron en su casa,
hicieron que 2 de sus hijos duerman en la misma cama
para que de esta forma nosotros tengamos adonde dormir.
La calidez de la gente era una cosa increíble, a la hora
de la comida utilizaban buzos (chompas le llaman ellos),
o cualquier tipo de abrigo para que nosotros nos
sentemos cómodos en sus provisorias y pobres sillas.
Además de que eran muchos y por nuestra culpa algunos
comían parados y otros compartían sillas, pero nosotros
los invitados éramos los mas cómodos en todo momento;
del baño olvidate, no vale la pena hablar, es un agujero
en el piso en una provisoria estructura de ladrillos sin
pared, y de bañarte también olvidate, búscate algún baño
publico en la ciudad.
Sus costumbre también me impresionaron, por ejemplo
cuando cada persona termina de comer y quiere levantarse
de la mesa no solo pide permiso, también agradece a cada
uno en la mesa por su compañía, a lo cual cada uno le
contesta "provecho". Y la comida, a mi personalmente, me
pareció asquerosa y demasiada!, 2 platos increíblemente
colmados de comida fea y encima comían sin beber gota de
líquido. Pero es a lo que acostumbran, capaz que ellos
vomitarían un asado que se yo...
INCREÍBLE EXPERIENCIA, ESTA FAMILIA ME ENSEÑO A VALORAR
MUCHÍSIMO TODO LO QUE TENGO Y DESPRECIO. LA EXPERIENCIA LO VALE.
COMÍA CADA COMIDA
QUE NO ME GUSTABA CON TOTAL Y ABSOLUTO GUSTO Y NO ERA
POR LA COMIDA EN SI, SINO POR LA MAGIA QUE TENIA EL
LUGAR, LA CALIDEZ Y EL AMOR QUE SE RESPIRABA, EN
SITUACIONES ASÍ UNO OLVIDA LOS MATERIALISMOS.
Aqui una fota con uno de los chicos, con Peter:

y con sus 2 hermanitos:

Y del negocio familiar: un local donde vendían
artesanías y trabajos en plata:


Uno de los días en que estuvimos en Potosí visitamos las
minas, el tour nos costo B$50 si mal no recuerdo,
nuestros guías eran ex-mineros. La empresa se llama Ther
Real Deal, y esta ubicada en la calle Bustillos #1092
esq. Ayacucho.






Y luego conocimos el famoso Tio, un demonio al que le
hacen ofrendas para que encuentren minerales y estos
minerales sean los mas puros posible, se les da un par
de gotas de alcohol etílico (del que constantemente
toman los mineros) o cigarrillos, que generalmente son
armados.

Unas ultimas fotos de Potosí:

El 14 de Feb, por módica suma de 50 bolivianos nos
fuimos a la Paz, a conocer la tan famosa y peligrosa
ciudad.
Arribamos por la mañana del 15 de Febrero y nos
dirigimos a un hotel que nos recomendaron, no muy bueno
pero tampoco malo, el hotel Tumusla, B$35 la noche.
En La Paz no hicimos mucho, mas que nada trabajamos,
vendimos tours de una empresa de turismo, por el %10 del
costo, en 3 días nos hicimos de US$ 100 cada uno (una
pequeña fortuna en Bolivia, bah acá en Arg tamb es suma
importante!). Pero la primera tarde nos fuimos a las
ruinas de Tiwanaku, el colectivo hasta allá te salía
B$15 y la entrada a las ruinas y el museo salía B$80
(todos los tours en la paz eran "caros", eso nos limito
muchísimo)

Hicimos nuevas amigas, una mendocina y una boliviana que
vivía en BsAs:




Desde Tiwanaku un taxista local, junto a unos españoles
nos ofreció llevarnos a conocer el lago Titikaka, no en
profundidad, pero nos podía llevar hasta alla para que
veamos desde desaguadero casi, no fue mucho lo que vimos
pero nos cobraba B$15 y después de llevarnos al lago nos
trajo de vuelta a La Paz:


Y un día, mientras recorríamos la ciudad vendiendo
tours, decidimos seguir viaje hacia Copacabana.


Cuando estábamos por ir a averiguar los precios y de
donde salían las minivan que te llevaban, Paty se dio
cuenta que le faltaba algo, le habían robado la
billetera, y junto a ella su documento, pasaporte,
tarjetas de crédito y todo aquel papel que la pueda
sacar de Bolivia, y bueno, obviamente también toda su
plata, no hace falta aclarar. Fue un momento horrible,
decidimos que la iba llevar en taxi hasta la embajada
mejicana en Bolivia, ellos le dijeron que le iban a
facilitar la comunicación con su familia en México y
mientras realizan los tramites para mandarle la plata
desde allá, la misma gente de la embajada la iba a
mantener en un albergue, supuesta mente luego ella iba a
ir a Copacabana a encontrarse con migo pero
lamentablemente no se dio en esta aventura.
Entonces la deje y continué el viaje solo, me tome una
de estas vans que por B$15 me llevo hasta Copacabana, en
el viaje conoci a un grupo de 2 chichos y una chica,
chilenos, muy piolas y asi fue que cuando llegamos a
Copacabana buscamos alojamiento juntos, y nos fuimos a
un lugar llamado "Olas del Titikaka" en el cual nos
quedamos por $35 la noche (negociando, porque en
realidad salía 45).
Recuerden en Bolivia siempre, pero siempre, negociar
todo, absolutamente todo, hasta lo mas barato, porque no
existe los precios fijos y con todo conseguis rebajas o
yapas con tan solo pedirlas!

Camino al Calvario


Camino al Asiento del Inca



Las noches en Copacabana son interminables, y yo
"carreteaba" con mis amigos chilenos con todas las
ondas, es un paraiso de perdición, no dan ganas de irse,
pero al 3er día decidimos ir a conocer la atracción
principical de Copacabana, la famosisima Isla del Sol.
Los precios de los barcos que iban a la Isla del sol
eran los siguientes:
A zona Sur desde Copacabana: B$15
A zona Norte desde Copacabana: B$10
A Copacabana desde zona Norte: $25 (te choreaban porque
sabían que ya no había otra forma de salir)
A todo esto, algo que me olvidaba es que a esta altura
se sumo una chica inglesa amiga de los amigos chilenos y
también uno de los chicos chilenos se volvió a Chile.







Lo que me olvide de mencionar es que durante mi estadía
en Copacabana y en la Isla del Sol, estuve solventando
gastos vendiendo trufas, que son unos bomboncitos
facilísimos de hacer con dulce de leche, chocolinas y
coco rallado, y también servían de bajón
De regreso a Copacabana me di cuenta que no tenía ni un
boliviano, lo que tenía de plata estaba en mi cuenta
bancaria y para sacarla tenia que acudir a algun cajero
automatico, pero... no había
Y encima el pasaje a Cusco (próxima parada) costaba
B$80, gracias a mi amiga Helen de Inglaterra por
apiadarse de mi y de onda pagarme el pasaje
Pero previamente en el ir y venir de conseguir precios
para pasaje conocí 2 chicas argentinas, a las cuales no
les di mucha importancia porque pensaba q no iba a
viajar con ella, pero una vez q tuve el pasaje me las
encontré en el colectivo, estaban con 3 chicos y una
chica mas, de estas 6 personas 3 venían juntos y 3
venían por lados separados y se encontraron todo y ahora
sin saberlo me estaba sumando yo...



Eso fue un poquito de Cusco, en donde, aunque pase 11
días allí, saque pocas fotos, pero por si no vieron bien
la ultima foto es en camino a Machu Pichu, en el mismo
Cusco hicimos muchos amigos más, se sumaron otros 3
argentinos, 5 chilenos, una francesa, un checa y una
alemana, pero lo que les puede interesar a ustedes es que estuve en
Macchu Pichu, dejame que te lo muestre.
Primero veamos como fue el viaje en auto:


El auto te lleva hasta un lugar que es la central
hidroeléctrica, este auto te cobra desde cusco hasta
allí 45 soles cada uno.
Consideremos a esta altura: A$1.50 es igual a 1 Sol.
El objetivo era llegar hasta "Aguas Calientes", el
pueblo que esta al lado de Machu Pichu, el único lugar
en donde te podes alojar, y allí esta todo carísimo!,
pero alto, todavía no llegamos, desde la hidroeléctrica
donde nos dejo el auto hay que caminar una hora hasta el
pueblo, aunque con la neblina, frío y llovizna creo que
ese recorrido lo hicimos en 3 horas, muy cansador...
Te muestro un poco de la caminata:



y por fin llegamos...
Llegamos y conseguimos un hostelsucho de mala muerte por
10 soles... al menos tenia agua caliente, que si te vas
a este viaje es lo que mas te va a hacer sufrir... pero
bueno sepan que podes dormir en cama, con poca plata en
este pueblo que normalmente los precios son en dólares
prácticamente, siempre hay alguna rebuscada para el que
viaja pobre.
y a la mañana siguiente partimos, a las 4am, a una
carrera para llegar entre los primeros 400 a machu pichu,
porque si llegas en esos lugares te permiten subir a
Wayna Pichu, que es esa montaña gigantesca que tiene
Machu Pichu atrás. Y mejor si llegas entre los primeros
200 porque te dejan entrar en el mejor horario ya que
entran en un horario 200 y en otro los otros 200.




Vista desde al Wayna Pichu








Fue mágico, sueño cada día en volver
Fue así que continuamos compartiendo un para de noches
mas en Cusco y luego, poco a poco el grupo se iba
separando, pero siempre había compañeros eterno, que
viajaban con vos a donde vallas.
La próxima parada fue Puno, volviendo a bajar, ya camino
a casa nos fuimos a conocer las islas de los Uros, es
una civilización que viven en islas flotantes que ellos
mismos fabrican con juncos y ramas, también sobre el
lago Titikaka pero del lado peruano.





Solo fue pasar el día en Puno, pero continuábamos con el
regreso y nos tomamos el primer colectivo a Copacabana,
una vez allí, nuevamente en Bolivia, pasamos la noche en
un hostal y cuando fuimos a la terminal nos dijeron que
no había colectivos a la Paz, nuestro destino, ya que
estaban cortando la ruta, la única forma era volver a
Perú para bajar a Bolivia por el otro lado del lago
Titikaka, por un pueblo llamado Desaguadero, se nos hizo
eterno el viaje, a esta altura ya estabamos yo y un
amigo de Bahia Blanca, para llegar a desaguadero tomamos
como 4 medios de transporte diferentes y una vez en
desaguadero por B$10 nos llevaron a La Paz, y apenas
pisamos La Paz, 5 horas despues creo, tomamos el primer
colectivo a Cochabamba.




En Cochabamba solo nos quedamos una noche, la peor de mi
vida, estando gozando de una plenitud de salud absoluta
empece a tener cólicos renales a tal punto de que me
internaron en urgencias, vomite del dolor repetidas
veces esa noche, y de tal forma, perdí 4kilos. Del
hospital publico me dieron el alta ya que nos quedamos
sin plata tanto yo como mi amigo de Bahia, pasa que en
Bolivia la salud publica es otra cosa absolutamente
distinta a lo que es aqui en Argentina, en Bolivia si te
enfermas y no tenes plata, chau.
Después de salir sufriendo del hospital, medio clueco,
con diagnósticos que me prohibían ingesta de alcohol,
sal y aceite (osea, tenia diagnosticado cualquier cosa
que no sea boliviana!)
Tomamos la determinación de irnos al carnaval de Oruro,
y atención que voy a plasmar 3 intensas noches de
alcohol en estas fotos, pero lo que menos van a ver son
fotos de la noche porque ni loco salia en ese estado con
la cámara!






A...y no se olviden que solventaba gastos con las
trufas, como siempre!
Al finalizar el carnaval, terminar la locura en las
calles, ya me dispuse, junto a otros 2 amigos chilenos
quienes había conocido en Cusco y nos habíamos
reencontrado en Oruro a visitar ahora Uyuni, ir a
conocer el TAN famoso salar! no recuerdo si el pasaje de
bus sali o 60 u 80 bolivianos.
En Uyuni conseguimos alojamiento por 25 bolivianos la
noche, tampoco recuerdo el nombre de este lugar pero se
que es en la avenida principal y no te cobraban por
bañarte (como hacen otros hoteles de allí)
Indescriptible la belleza del lugar, véanla ustedes
mismos!:














Luego de Uyuni me tome un colectivo hasta Villazón,
junto a una amiga alemana y tomamos un taxi hasta la
panamericana (creo que es esa) luego de pasar a la
Quiaca, allí hicimos dedo hasta Salta! y una vez en
salta me la encontré a mi madrina, quien de buenita me
pago el pasaje de Salta a Tucumán, $95 argentinos... y
así luego de mes y medio fuera de casa, volví al barrio
y ahora les cuento la historia a ustedes y al mundo...
Me gustaría que sepan apreciar que estuve muchas horas
para hacer este relato, me desvele y todo por
contarles de esta aventura y mas o menos tenerlos
informados en general de los precios de transporte y
alojamiento en estos otros países. Me coparía que lean toda
esta aventura y comenten si les gustó, eso ya
sería gratificante para mi.
Boasvisto.
Comentarios
|